La Hormiga y la Cigarra

Nuevamente y antes de sucumbir al cierre del año escolar les regalo y me regalo este artículo.
Para muchos debe ser conocida la fábula de "La Cigarra y la Hormiga", creada por Esopo, escritor griego que vivió en el siglo VII a. C. quién además es reconocido como el padre de las fábulas y creador de las moralejas (enseñanzas que van al final de un cuento, a modo de reflexión).
A modo de resumen, está fábula trata de una hormiga que día a día almacenaba la comida que recogía para, luego, comerla en el invierno. A diferencia de la hormiga, la cigarra vivía del día a día, y no tenía la precaución de guardar para el invierno, se dedicaba a cantar y a molestar a la hormiga trabajadora.
La moraleja de esta fábula se remite a la necesidad de preveer para el día de mañana aprovechando las oportunidades presentes.
La otra versión
Pero hace unos días llegó a mis manos una versión distorcionada de la fábula, en la que la cigarra, al llegar el invierno, llega donde la hormiga conduciendo un Ferrari y envuelta en finas pieles, y le pide a la hormiga si puede cuidar de su casa mientras ella va a trabajar a Paris, pues un productor la escuchó cantar en un bar y le pidió firmar un contrato. La moraleja de está versión es la de trabajar lo que corresponde sin descuidar nuestra vida personal, y disfrutar el día a día. Que el exceso de trabajo sólo ayuda a acrecentar el Patrimonio del Patrón.
Mis queridos amigos saquen ustedes sus propias conclusiones, espero recibir muchos comentarios. Que estén bien.
Debemos convivir con la hormiga y la cigarra que llevamos dentro.


